El gabinete del ajuste

kicillofcapitanichSe fue Moreno, el funcionario inconmovible de la década K.

Su “renuncia” retrata la fundición de la política oficial.

La “intervención del Estado”, que Moreno simbolizaba, tuvo siempre el mismo objetivo: rescatar a banqueros y privatizadores.

Esa política, que aportó beneficios extraordinarios a los capitalistas, se ha fundido.

Como están fundidos la Anses, el Banco Central y el propio Tesoro nacional.

Sólo por eso, la clase capitalista ha ordenado el despido de Moreno. Y no por agredir y precarizar a los trabajadores del Indec. O por ser un jefe de patotas.

El “nuevo” gabinete acelera la devaluación de la moneda. Y con ella, otro salto en la carestía de los alimentos y toda la canasta familiar.

Mientras tanto, la quiebra del Estado quiere ser resuelta con tarifazos e impuestazos.

Mienten, entonces, cuando se declaran “preocupados por la inflación”.

El único precio que quieren congelar es el salario, con la colaboración de la burocracia sindical.

Para avanzar en este ajuste, los K le han entregado el gabinete al pejotista y clerical Capitanich.

Por donde se lo mire, aflora el derrumbe de los “supuestos nacionales y populares”.

Y la incapacidad de sus opositores capitalistas en impulsar una salida diferente.

Los trabajadores no tenemos por qué pagar esta nueva crisis nacional.

Al gabinete del ajuste, opongamos un programa y una salida política propia:

  • Por el doble aguinaldo y la reapertura de las paritarias.
  • Indexación automática de los salarios, de acuerdo con la inflación.
  • 82% móvil y dirección de la Anses por parte de trabajadores y jubilados electos.
  • Ningún tarifazo; abrir las cuentas de todas las privatizadas de servicios públicos.
  • Desconocer la deuda usuraria, nacionalización de la banca y el comercio exterior.
  • Abajo el nuevo Código Civil reaccionario, patronal y clerical.

Desarrollemos al Partido Obrero y al Frente de Izquierda como alternativa política.